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Nuestro objetivo es que cualquier mujer sea cual sea su talla pueda disfrutar de la comodidad de nuestros sujetadores. Para ello ofrecemos el tallaje más amplio del mercado. Nuestra filosofía: ofrecer ESPECIALMENTE PARA LAS COPAS GRANDES una extensa gama de corsetería y lencería moderna, asequible y de calidad, mediante un asesoramiento gratuito y personalizado.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cuál es el sujetador adecuado para cada tamaño y forma de pecho


Senos perfectos y sujetadores ideales: una búsqueda difícil sobre todo para mujeres con mucho volumen de pecho. Pautas para conseguir tu objetivo

Digan lo que digan las que lideraron esa revolución contra el sostén en los 60: es preciso protegerse contra la tendencia natural a una inevitable deformación si se mantiene el pecho suelto bajo la ropa: no se debe confundir el concepto de libertad e independencia de la mujer con llevar o no un sujetador. El sostén debe ser una segunda piel,el refuerzo para que la glándula mamaria no caiga debido al peso.

Para que un sujetador cumpla esa función es importante tener en cuenta la forma y el material. El hecho de que cada vez sean más elásticos, más ligeros e incluso más exiguos va en contra de la salud de la mama porque esos modelos ni recogen el pecho ni lo mantienen en su forma natural. Con los conocimientos actuales que tenemos de anatomía y fisiología, podemos advertir desde la certeza que la mujer debe llevar siempre sujetador para evitar, entre otras cosas, estados dolorosos por neuritis de tracción. Incluso el hecho de llevar tallas o copas inadecuadas puede acarrear grandes inconvenientes y dañar el pecho a la larga. La mama recibe sangre de ramas arteriales y venosas de las zonas que la rodean (arterias torácicas, axilares, claviculares), y un sujetador inapropiado dificulta ese riego. Se establece la siguiente comparación: Imaginemos un aro clavado en el pecho, es como si se golpeara con un martillo una misma zona, lo que destruye la grasa, la endurece y provoca dolor.

¿Cómo escoger la talla?

En España las corseterías en general disponen de tallas que van desde la 75 hasta la 125, de cinco en cinco, y por cada una suele haber disponibilidad de un máximo de tres copas distintas (A, B y C), de modo que una mujer puede tener un contorno de 95 y un pecho grande y, al revés, llevar una 125 de contorno y necesitar un sujetador de la copa A. Sin embargo esta variedad de tallas de contorno y copa no es suficiente para reflejar las necesidades de la mujer real: existe una variedad inmensa de combinaciones entre medidas de contorno y medidas de copa, prácticamente cada mujer es un mundo en este tema y además existen modelos apropiados para cada tipo de pecho y necesidad individual. La mayor parte de las mujeres, alrededor del 80%, lleva una talla de sujetador inadecuada (generalmente un contorno de tórax demasiado grande y una copa insuficiente). Por ello las tiendas de lencería y corsetería “especial” ofrecen una gama un poco más amplia de tallas, sobre todo en lo referente al tamaño de copa, incluyendo tallas que abarcan hasta la F o incluso la G en algunos casos, pero en general a precios exagerados para la mayor parte de bolsillos. En definitiva, encontrar el sujetador ideal toma su tiempo y dinero si queremos dar con la solución adecuada y de todos modos la información y asesoría al respecto son muy escasas.

La edad y la firmeza

Por lo general, tener un pecho bonito en la pubertad es casi obligado. Es en esa etapa en la que se desarrolla la glándula mamaria por lo que apenas hay grasa. En la adolescencia el desarrollo volumétrico es importante. Es además entonces cuando se desarrolla el pezón adulto y cuando hay que ir con cuidado porque es el momento en que se empieza a acumular grasa. Luego ya todos los cuidados son pocos. En la edad fértil la mama varía mensualmente en relación con las hormonas, así después de la ovulación puede aumentar hasta que aparece la menstruación, momento en el que se reduce de nuevo. Sin embargo, los cambios más importantes suceden durante la gestación y la lactancia. Ocurre primero un incremento de volumen, a expensas de un importante desarrollo glandular, un cambio de pigmentación y una alteración de la piel. Cuando aparece la lactancia se produce además la producción de leche y los cambios propios del llenado y vaciado de mama. Cuando desaparecen las hormonas, la mujer se encuentra en la menopausia. En este periodo disminuye progresivamente el tejido glandular y aumenta el tejido graso, lo que provoca un aumento del tamaño y una disminución de la dureza mamaria”.

En todas las fases es importante mantener una buena hidratación y elasticidad de la piel mediante una dieta equilibrada, no hipercalórica, y una ingesta de agua adecuada, acompañándola del uso de cremas o aceites hidratantes y de un sujetador que sostenga correctamente y que sea de un tamaño adecuado para que no presione demasiado.

El sujetador ideal

Mala noticia. No existe. No lo hay ideal para todas las mujeres, sino que es una prenda que debe adaptarse a las características de cada mujer y para una es con aro, para otra sin, algunas necesitan reductores y otras push up Durante un tiempo hubo una intensa campaña contra el aro e incluso se llegó a responsabilizar a este complemento de las principales molestias pectorales de la mujer. En realidad se venden muchos más sujetadores con aro que sin aro, lo que indica probablemente que muchas mujeres los encuentran más cómodos pero también es verdad que a la vez hay cada vez más fabricantes que lanzan sujetadores sin aro que realzan igual. Alguna pista: para las mujeres con mucho volumen se recomienda un sujetador de gran sujeción y refuerzo, por lo general en forma de T, aunque a partir de aquí es cada usuaria quien debe decidir si realzar o minimizar el tamaño. Hoy en día existen tallas especiales y todos los modelos tienen hasta seis y siete tallas diferentes de copa y contorno de pecho: sólo hay que buscar en el lugar adecuado. Es muy importante que la parte posterior quede por debajo del omóplato, porque es desde ahí donde se realiza la sujeción y en caso contrario, la parte de atrás se sube y el pecho se ve caído.

Las que tienen poco pecho lo tienen algo más difícil pero se está trabajando mucho en este sentido. Además de los sujetadores push-up, que realzan el pecho de forma considerable, últimamente han aparecido los aumentax, que incrementan el pecho de las mujeres en dos tallas. Para los pechos separados se aconsejan sujetadores con refuerzo a los lados que realizan un empuje lateral o los que van abrochados por delante, de forma que se puede regular el efecto, y para los pechos muy juntos hay sujetadores con una pieza central que ayuda a separarlos.

Por supuesto cada actividad y ejercicio requiere un sujetador adecuado. Si es de impacto deberá ser más reforzado y siempre hay que encontrar materiales que ayuden a la transpiración y que sean cómodos.